La televisión interactiva es aquella que ofrece la posibilidad de establecer un diálogo
entre los dos polos de la comunicación. Groso modo, el usuario de la televisión
interactiva puede iniciar un proceso de interacción con el sistema (los servicios, los
contenidos, las aplicaciones...) o bien a través de éste (entre diferentes usuarios o entre
emisor y receptor), provocando una alteración en el flujo televisivo.
Las principales características que presenta la televisión interactiva se pueden sintetizar en las siguientes:
• Supone un complemento de valor añadido para la televisión tradicional.
• Se produce una relación de diálogo entre los dos polos (emisor y receptor)
suavizando la relación jerárquica propia del medio televisivo.
• Durante el proceso de interacción el telespectador adopta un rol activo, en
contraposición al rol pasivo propio del consumo de este medio.
• El rol activo que adopta el telespectador lo convierte propiamente en un usuario. • El usuario adquiere más capacidad de decisión y control sobre el proceso
comunicativo.
• Permite un mayor grado de personalización en el consumo televisivo. 
La publicidad es una técnica de comunicación comercial que intenta informar al público sobre un producto o servicio a través de los medios de comunicación con el objetivo de motivar al público hacia una acción de consumo. En términos generales puede agruparse en above the line y below the line según el tipo de soportes que utilice para llegar a su público objetivo.
La publicidad llega al público a través de los medios de comunicación. Dichos medios de comunicación emiten los anuncios a cambio de una contraprestación previamente fijada para adquirir dichos espacios en un contrato de compra y venta por la agencia de publicidad y el medio, emitiendo el anuncio en un horario dentro del canal que es previamente fijado por la agencia con el medio, y con el previo conocimiento del anunciante. Tal contrato es denominado contrato de emisión o de difusión.
