La televisión interactiva es aquella que ofrece la posibilidad de establecer un diálogo

entre los dos polos de la comunicación.  Groso modo, el usuario de la televisión

interactiva puede iniciar un proceso de interacción con el sistema (los servicios, los

contenidos, las aplicaciones...) o bien a través de éste (entre diferentes usuarios o entre

emisor y receptor), provocando una alteración en el flujo televisivo.

Las principales características que presenta la televisión interactiva se pueden sintetizar en las siguientes:

• Supone un complemento de valor añadido  para la televisión tradicional.

• Se produce una relación de diálogo entre los dos polos (emisor y receptor)

suavizando la relación jerárquica propia del medio televisivo.

• Durante el proceso de interacción el  telespectador adopta un rol activo, en

contraposición al rol pasivo propio del consumo de este medio.

• El rol activo que adopta el telespectador lo convierte propiamente en un usuario.  • El usuario adquiere más capacidad de  decisión y control sobre el proceso

comunicativo.

• Permite un mayor grado de personalización en el consumo televisivo.